Es extraño que el Mirandés, un equipo de la tercera división
de España, llegue a las semis de la Copa del Rey, aunque más inusual es que el
goleador de la competencia, en la cual participan jugadores como Messi o Ronaldo,
trabaje en un banco, pero así es la historia de Pablo Infante, quien divide su tiempo
entre los cortos y los trajes..
No lo auspicia Nike, ni Adidas, ni Coca Cola, ni ninguna
otra marca importante, pero el hombre se coló entre los grandes del fútbol
mundial, poco a poco comenzó a ser reconocido y algunos ya se atreven a decir, mejor
dicho a delirar, con que podría pasar al Barcelona.
La carrera de este delantero, claramente, no se asemeja a la
de los grandes jugadores. Debutó en 1999 en el Racing Lermeño, luego pasó UDG
Río Vena, más tarde al Arandina CF y finalmente recaló en el Mirandés, todos
equipos de un orden menor y que pelean en las categorías bajas de España.
Así como en el ascenso argentino, no son pocos los players
españoles que militan en conjuntos pequeños los cuales deben, además de entrenar,
trabajar en otra profesión para poder subsistir y así salir adelante. Lo
extraño es que Infante, actual pichichi de la Copa del Rey con siete tantos,
emplea sus mañanas en un banco, con saco y corbata como debe ser, y por las
tardes práctica con sus compañeros del los “Rojillos”.
Para que quede claro, el hombre se levanta a las seis de
la mañana para llegar a las ocho a la oficina y después recorre 50 kilómetros
hasta el campo de entrenamiento, sólo por su amor por el deporte.
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Pablo Infante festeja el pase a las semis de la Copa |
Junto con sus compañeros, el atacante se volvió sensación en el Viejo
Continente y ahora sueña con acceder la final de la tradicional competencia,
aunque no la tendrá fácil, ya que su rival de esta tarde (a partir de las 18:00) será el Athletic de
Bilbao, que es dirigido por un lírico del fútbol argentino, Marcelo Bielsa.
"No estamos acostumbrados a esta repercusión en los
medios y lo estamos viviendo como un auténtico sueño. Ojalá tardemos mucho en
despertarnos", tiró a penas terminó el partido frente al Espanyol, donde
consiguieron el pasaje a las semis del torneo y quedó claro que el goleador
está más acostumbrado a hacer números que a las cámaras.
Igualmente no va a faltar el malhumorado que diga: "Este tipo tiene suerte, debe ser un horrible", lo cual desde CR desmentimos categóricamente y para eso le dejamos este videito..
Igualmente no va a faltar el malhumorado que diga: "Este tipo tiene suerte, debe ser un horrible", lo cual desde CR desmentimos categóricamente y para eso le dejamos este videito..